Las bibliotecas de los conservatorios italianos están siempre llenas de sorpresas y tesoros escondidos. Es el caso del de Génova, donde se encontró un manuscrito con una encantadora variedad de obras para órgano de la época barroca. Está escrito en estilo de tablatura italiana y es una de las pocas fuentes manuscritas de música para órgano interpretada con instrumentos de la escuela de Liguria. Se ha planteado la hipótesis de que esta colección pudo haber sido creada en un convento; presenta obras de la escuela romana, muchas piezas anónimas y otras atribuidas a Candriano, Alessandro Scarlatti y Handel. De este manuscrito se registró una selección de Toccatas, Sonatas y Canciones.