El día 9 de noviembre está marcado a fuego en la memoria colectiva de los alemanes. Ese día, en 1848, fue ejecutado el líder demócrata Robert Blum, en 1918 se proclamó la República Alemana, en 1923 Hitler protagonizó el Putsch de Múnich, en 1938 los nazis perpetraron la Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), en 1939 un carpintero solitario estuvo a punto de asesinar al Führer, y, en 1989, cayó el Muro de Berlín. Por esta peculiar coincidencia, el 9 de noviembre se conoce en Alemania como Schicksalstag,el Día del Destino.Esta obra analiza seis encrucijadas en las que se encontró Alemania entre 1848 y 1989, así como las realidades sociales subyacentes.