Este excéntrico artista multifacético nos entrega la última parte de su trilogía. Un concepto y un nuevo estilo titulado Ada, que tomó más de dos años en caerse en París. Cortó con el pasado, mató a sus personajes en el escenario. Ahora es un hombre nuevo y vuelve con su gran y explosiva producción disco-rock, con guitarras funk y vintage mezcladas con sintetizadores de finales de los 70. Nueva música, nuevo estilo, nuevos trajes y nuevo personaje.