Sex Pistols convirtió el punk en un fenómeno cultural global. Su música estaba llena de un poder y una agresividad inauditos en los años 70 con el vocalista Johnny Rotten dejando atrás todo el glamour y presentando un sonido y una imagen que inspirarían a muchas generaciones. El tema God Save the Queen, incluido en este disco, fue prohibido no solo por la BBC sino también por casi todas las estaciones de radio independientes, lo que lo convierte en el disco más censurado en la historia británica.