4AD finaliza la serie de reprensajes del vinilo de todos los álbums de Dead Can Dance con los títulos que permanecían pendientes, The Serpents Egg, Aion y Spiritchaser. El cuarto álbum de Dead Can Dance, The Serpent?s Egg (1988), llegó tras el más prolífico periodo de la banda, editado apenas cuatro años después de su debut. También fue el primero que grabaron en su propio estudio locual, de acuerdo a Brendan Perry, les permitió seguir creciendo en 'su propia dirección auto-proclamada'. Un disco a la vez minimal y grandioso que incluye temas básicos de su discografía como 'The Host Of Seraphim' y 'Ullyses', The Serpent's Egg es un triunfo y quizás el mejor ejemplo de cómo las influencias diametralmente opuestas de Brandan y Lisa habían cristalizado en un todo completamente nuevo y casi sinestético.