Abril de 1952. Miquel Mascarell y David Fortuny reciben en su agencia de detectives la visita de Montserrat, una viuda de guerra. O no tan viuda: la mujer no está segura de que su marido haya muerto y quiere confirmarlo para poderse casar de nuevo ''como Dios manda''. Han pasado 13 años desde el final de la Guerra Civil y no quedan apenas testigos de los últimos días en los que Benito García dio señales de vida. ¿Está vivo? Y si lo está, ¿por qué no ha dado señales de vida?