Cada una de las trece canciones de las que se habla en este ensayo esconde una perla filosófica. «Riders on the Storm», «I'm gonna Crawl», «Wish you Were Here»... son prácticamente himnos del rock que hemos oído en infinidad de ocasiones, probablemente sin reparar nunca en el mensaje que esconden (en las ideas, los conceptos, las imágenes útiles capaces de afinarnos la mirada sobre los acontecimientos, simples solo en apariencia, que llenan nuestra vida cotidiana). Ámala locamente es una firme defensa de la escucha atenta, sin prisa, porque solo así lograremos entender lo que el mundo trata de decirnos.