Como muchas de las pequeñas cosas que de vez en cuando nos sorprenden y hacen la vida más llevadera, Amb lletra petita llega sin avisar, en forma de carta remitida a nombre de Conxita. Tras este nombre ¼robado» a una amiga que reniega de él se esconde la nueva identidad musical de Helena Casas, quien tras años de exitosa andadura al frente de Pomada -dúo formado con el acordeonista Carles Belda-, decide evolucionar de las canciones de raíz popular y festiva de su anterior grupo a un sonido pop más íntimo y melancólico, repleto de emocionantes melodías, y con letras poéticas que nos acercaban historias y retratos de gentes de la vida diaria. ¼Pop triste de la cotidianeidad» es como la propia Casas define el disco. El cambio sorprende a los seguidores de Pomada, y ha cautivado a la prensa especializada, donde Amb lletra petita ha tenido una excelente acogida, acumulando numerosas estrellas, y siendo elegido mejor disco en catalán del 2006 por la revista Enderrock.