Andrea es una niña de 12 años que vive el mundo a su propio ritmo. A través de su relato, nos explica cómo es su día a día siendo ``super distraída``, desordenada y, a veces, un poco impulsiva al hablar. Andrea lucha con el sentimiento de soledad y la incomprensión de los adultos y compañeros cuando se pierde en sus pensamientos o no puede evitar interrumpir a los demás. Para sobrellevar la soledad, cuenta con la compañía de Martín, un dragón imaginario que la escucha en silencio. Sin embargo, la historia da un giro positivo cuando conoce a un grupo de amigos reales en el parque que la aceptan tal y como es. El libro es un viaje de autodescubrimiento donde Andrea aprende a valorar sus múltiples ``dones`` -como su creatividad, su empatía y su gran memoriay a quererse a sí misma como la ``gran persona`` que ya es.