En 1976, Andy Irvine y Paul Brady, recién llegados de la desaparición del supergrupo irlandés Planxty, entraron en los legendarios Rockfield Studios para grabar lo que se ha convertido en un clásico de la música irlandesa. Andy Irvine / Paul Brady los impulsaron a ser vistos como uno de los dúos tradicionales irlandeses más exitosos que jamás se hayan grabado.