BUENA parte de la mejor poesía en español, escrita ypublicada en los últimos veinte años, tiene en RubénDarío (Matapa, Nicaragua, 1867-León, Nicaragua, 1916)un antecedente, no forzado sino natural. Puede mencionarse el Canto a la Argentina como un borrador del Canto general. Pero hay otros anuncios. Casi todos losestudios sobre Darío comienzan afirmando que el modernismo está muerto, y de esa afirmación deducen urgentemente que la poesía de Darío está igualmente muerta. Por eso me parece oportuno señalar que en la producción de Darío hay muchos poemas (y no siempre escritos en los últimos años) que se evaden hasta de las másamplias definiciones del modernismo. Singularmente,son esas fugas las que me parecen de una más palmariaactualidad.