Este primer trabajo de Antònia Font fue la puerta de entrada a su peculiar universo musical: pop fresco, natural, sin virtuosismos y con una fuerte carga de emociones. Con letras en las que empiezan a desfilar los personajes y las fantasías. Este disco, editado por Blau, fue el comienzo de una carrera en la que las composiciones de Joan Miquel Oliver a través de la peculiar voz de Pau Debón llegarían a tocar lo más alto, siendo el primer grupo de pop en catalán en conquistar a la crítica nacional y ser galardonados en los Premios de la Música 2008, como 'Mejor Álbum de Pop' a su álbum 'Coser i Cantar', además de conseguir el Premio Nacional de Cultura que otorga la Generalitat de Catalunya por el mismo álbum.