En el siglo III a.C. el filósofo cínico Menipo de Gadara pasó por ser el inventor de un género literario que permitía, por medio del humor, poner en práctica sus doctrinas filosóficas. La sátira menipea no fue una excepción. Poco sabemos de su desarrollo en la literatura latina, ya que en general sólo nos han llegado algunos fragmentos. La gran excepción es la Apocoloquíntosis de Séneca, posiblemente único ejemplar completo en lengua latina, más allá del discutido Satiricón de Petronio.