Te incineraron con una novela mía entre las manos. Por eso escribo este libro. Hasta ese momentojamás pensé que contaría nuestra historia. Había logrado asumir el largo camino de tu final, que a veces,nosé si atreverme a decirlo, tanto deseaba que llegara, y describir aquel calvario que por encima de todofue tuyo me habría parecido una herejía. Pero entoncessupe que te incineraron con la novela entre las manosy ahí, sin retorno ni piedad, nació este libro. Yo rememorando y tú muerta. Jamás podríamos habernos figurado el día del primer abrazo que desembocaríamostanto después en este diálogo. Una historiarealde amor, muerte y desarraigo iniciada en el Madrid delos años ochenta y concluida hoy. Autobiográfica, especulativa, alcohólica, espectral. Nadie esquién soñó que sería.