
La palabra encuentra su lugar, el sujeto se hace oír, y el psicoanálisis demuestra que sigue vivo. Y que aún tiene algo que decir. ¿Cómo se encuentra hoy el psicoanálisis con la asistencia pública? ¿Qué lugar ocupa en los sistemas sanitarios, en las universidades, en la formación de los profesionales y en la vida cotidiana de quienes sufren? Estas preguntas recorren el eje de las XXI Jornadas Internacionales de La Otra Psiquiatría, donde psicoanalistas que trabajan en hospitales y centros de salud pública reflexionan sobre una práctica que, lejos de desaparecer, se reinventa en los márgenes del sistema. En un contexto donde las políticas sanitarias priorizan la inmediatez y los criterios de evidencia, el psicoanálisis resiste con una propuesta radical: escuchar al sujeto, abrir espacio al deseo, sostener el valor de la palabra. Este libro testimonia esa experiencia —a veces silenciosa, otras conflictiva— de quienes, desde dentro de lo público, logran introducir una mirada distinta sobre el sufrimiento y la cura. Frente al avance de modelos técnicos y protocolos estandarizados, estos textos muestran que el psicoanálisis no es un vestigio del pasado, sino una práctica viva que se adapta, se infiltra y se transforma. En esa infiltración discreta, pero decisiva, se juega su porvenir: allí donde un analista logra hacer lugar al sujeto, el lazo social se recompone y algo nuevo puede advenir. Un libro necesario para quienes trabajan en salud mental, se interrogan por el porvenir de la clínica y creen que, incluso en el corazón del sistema público, aún hay espacio para la palabra y la invención.