En 1975, Neil Diamond se embarcó en una exitosa gira de conciertos por Australia, interpretando su característica mezcla de música pop y rock. Esta gira destacó su estatus como uno de los mejores artistas de la época, con espectáculos que fueron una mezcla de sus mayores éxitos, incluidos 'Sweet Caroline', 'Song Sung Blue' y 'Cracklin' Rosie.