Después del sonido orgánico de Chemical Flowers (PAN, 2019), Luke Younger (Helm) vuelve a su mejor nivel. Y lo hace tirando de nuevo de la electroacústica, un campo en el que se encuentra muy cómodo y que le permite experimentar con las texturas de su sonido oscuro y potente, pero también volviendo a una parte ambiental que se echaba más en falta en publicaciones anteriores.