Todo parecía augurarle un tranquilo gobierno al general Ptolomeo en el país del Nilo. Era dueño de un reino inmensamente rico, los sacerdotes egipcios parecíanhaberse sometido a él, y su aburrido matrimonio conEurídice le proporcionaba alianzas políticas con losgenerales más poderosos de Grecia. Pero su feliz existencia se derrumba por dos repentinos acontecimientos: una mujer y la guerra. Berenice, la misteriosa prima de su esposa, aparece en la corte de Menfis al cuarto año de su gobierno. Es aceptada como dama de compañía y al carecer de dote y posición parece destinadaa ser una concubina más del general. Por otra parte,la guerra arrastra al general y el pacífico reino delNilo vuelve a ser ambicionado por los generales de Alejandro. Ptolomeo no se dejará arrebatar Egipto fácilmente, se propone gobernar el país del Nilo desde sunueva capital, Alejandría, donde construye el mausoleo de su amigo el rey Alejandro Magno, cuyo cuerpo trajo desde Babilonia y es su espíritu protector