Famoso por su papel como tecladista en la banda de rock Genesis y como artista solista, Tony Banks siempre estuvo fascinado por la idea de escribir música orquestal. Su éxito componiendo para películas lo llevó a la aclamada Seven - A Suite for Orchestra. Las intensas imágenes sonoras orquestales de Seven, Six and Five se encuentran entre algunas de las grabaciones más logradas de Banks, combinando la experimentación con la forma y la estructura con un carácter melódico característico que transmite poderosamente tanto melancolía como alegría.