Para su octavo álbum en Orfeo, Baiba Skride presenta un programa de obras del compositor húngaro Béla Bartók. Además de su propio instrumento, el piano, el violín siguió siendo el instrumento más importante para Bartók a lo largo de su vida. Esto probablemente se deba al hecho de que, con su sutil versatilidad y asociaciones tradicionales, el violín se adaptaba perfectamente a sus transcripciones y adaptaciones de música folk. Esta nueva grabación demuestra la facilidad de Baiba Skride para transmitir esta atmósfera especial húngara. Ella es apoyada por el WDR Sinfonieorchester bajo el director de orquesta noruego Elvind Aadland.