El rotundo éxito de Puberty (Dead Oceans, 2016) hizo que los medios saludasen a Mitski como la nueva vanguardia del indie rock, la mujer llamada a arrebatar el género de las manos de los señores blancos que lo han dominado históricamente. Mitski nos habla directamente del poder que emana del ser percibida como un ser impenetrable, y de la soledad que sigue. 'Con muchas de las relaciones románticas que he tenido me preguntaba, ¿quería estar con ellos o ser ellos? ¿Les amaba o sólo quería absorber todo su poder?'. En Be The Cowboy, Mitski escarba en la soledad inherente a todo símbolo, y en lo mucho que eso se parece a no ser nadie.