¿Estarías dispuesto a vender tu alma al Diablo para poseer su perfume? Esta esencia es parte de sus poderes, de su seducción eterna. Su fascinante composición nos revela vapores perfumados con muchas facetas, en algún lugar entre la belleza y la peculiaridad. Indomable y esquivo. El premio es el perfume, sin embargo, el caos de notas únicas altera esta perfección, una mezcla de atemporalidad tranquilizadora y del miedo a lo desconocido. Su inquietante singularidad hace de esta fragancia un licor cuyo secreto quieres robar. Más que un perfume, es un mito, un señuelo.