Los conciertos para piano de Beethoven figuran entre las obras más interpretadas y grabadas del repertorio. Sin embargo, el arreglo para orquesta de cuerda de Vincenz Lachner, es un hallazgo sorprendentemente raro en la historia de las grabaciones, más aún con instrumentos de época. . Lo que se pierde en términos de colores orquestales se gana en claridad de texturas, diálogos camerísticos y, lo que es más importante, una ocasión para mostrar aspectos de la interpretación de la cuerda (articulación, portamento) tal y como la describen músicos de la talla de Louis Spohr, que trabajó estrechamente con Beethoven.