Tras la grabación de las nueve sinfonías, el ciclo 'Beethoven Revolution', culmina con la 'Missa Solemnis', uno de los tesoros más incalculables del espíritu. En palabras de Jordi Savall: 'En nuestro trabajo de interpretación, deseamos acudir a lo esencial regresando a las fuentes autógrafas y, utilizando los instrumentos originales tal como fueron concebidos en la época. La interpretación de la Missa Solemnis de Beethoven, con un conjunto de 40 cantantes y una orquesta de una sesentena de músicos especializados con los instrumentos de época (que incluye un 50% de jóvenes) es hoy un verdadero gesto «revolucionario»'