La Berliner Philharmoniker es famosa por sus aclamados conciertos en Japón. En esta ocasión se ponen bajo la batuta de Mariss Jansons en el Suntory Hall de Tokio para interpretar joyas como el Concerto para violin No.1 de Shostakovich, con la solista Hilary Hahn, o la octava sinfonía de Dvorák.