Angel Olsen presenta Big Time, un álbum que habla del poder expansivo del nuevo amor, de confrontar los traumas y aceptarse a uno mismo. Un disco extraordinariamente sabio y tierno en el que se adivinan ecos de Tammy Wynette y Kitty Wells, lleno de orquestaciones grandiosas en la senda de All Mirirrors. Pero mientras que aquel estaba lleno de giros dramáticos, la belleza de Big Time surge de su simplicidad, del lento devenir de cuerdas, de sus baladas grandiosas, de su delicioso clasicismo. Una maravilla.