1990. Entre arbustos enmarañados asoma el llamativo rojo que cubre las uñas de una chica, desaparecida pocos días atrás. Su cuerpo yace oculto, con signos de haber sido objeto de una agresión brutal. Será el primero de una serie de oscuros episodios que tejerán la historia del Valle de Arán a lo largo de los primeros años noventa. Finales de 2010. La desaparición de una adolescente despertará viejos fantasmas entre la población de la zona. En esas fechas, el juez Marc Paredes y su hijo Guillermo deciden regresar a la tierra que los vio nacer, sin saber que el mundo que se extiende a lo largo de las frías sombras del Pirineo catalán los engullirá sin opción a réplica.