Manuel Blasco de Nebra (1750-1784) fue un compositor y pianista virtuoso español cuya música para teclado sigue siendo una joya oculta de la era clásica. Nacido en Sevilla, Blasco de Nebra estuvo profundamente influenciado por la rica herencia musical de España, mezclando sus tradiciones líricas y expresivas con los estilos clásicos emergentes de finales del siglo XVIII. Sus obras para piano supervivientes, aunque limitadas en número, muestran una combinación de brillantez técnica, sofisticación armónica y profundidad emocional. Estas composiciones, destinadas principalmente para clavecín o fortepiano, consisten en sonatas y pastorelas. Se caracterizan por elegantes líneas melódicas, ornamentación intrincada y un uso innovador de la textura que presagiaba tendencias románticas. La obra de Blasco de Nebra proporciona un valioso puente entre las eras barroca y clásica, con un sabor distintivamente español. Interpretada con intensa concentración, elocuencia y encanto por el pianista español Pedro Piquero.