En un universo paralelo, sería la música latina de raíces cubanas, no el rock, la que habría dominado la cultura popular estadounidense de finales del siglo XX. Ciertamente, si la industria discográfica se hubiera salido con la suya, el mambo habría estado de moda con poder de permanencia, no el rock and roll. Y por un tiempo podría haber sucedido. El éxito del mambo y por extensión la música latina fue verdaderamente masivo. El este de Harlem (español) y el Bronx tenían las comunidades musicales más prósperas, crisoles de música latina en Nueva York y hogar de sus figuras más importantes, los líderes de banda Harvey Averne y el propietario de Fania Records, Jerry Masucci. Bobby Pauneto era de ascendencia española por parte de su madre e italiana por parte de su padre, pero al haberse criado en el Bronx, se encontró rodeado de los sonidos que forjaron su carrera y su obsesión.