Editado en 2003, este álbum abría una nueva etapa para Pau Donés, que cambió de sello discográfico dejando atrás su etapa en Virgin para embarcarse en DRO. Grabado íntegramente en Formentera, este disco tiene la más pura esencia de Jarabe de Palo, y como transmite la portada, el optimismo y la alegría como bandera.