La imprimación por excelencia que se puede aplicar directamente o diluida en agua con un rodillo, trapo o brocha. Se utiliza como preparación para pintar con óleo o acrílico, en superficies porosas como madera, lienzos, cartón y algunas superficies murales como estuco, hormigón, escayola o ladrillo. Gesso diluible con agua y resistente a ella tras su secado dando un resultado en pocas horas blanco y mate. Permite ser teñido, dando como resultado el mismo color desaturado. Su composición es dispersión de resina de acrilato y dióxido de titanio.