Dos grandes artistas, el pianista András Schiff y el compositor/clarinetista Jörg Widmann, unen sus fuerzas por primera vez en disco, interpretando las últimas obras maestras de Brahms, las sonatas para clarinete Opus 120, escritas en 1894. En medio de ambas sonatas, Schiff toca al piano los evocativos Intermezzi de Widmann. Tal como explica Widmann en una de las notas al programa, este álbum es frutode su amistad con András Schiff y por el amor que ambos comparten por Brahms, a quien rinden tributo. El disco fue grabado en el Historischer Reitstadel de Neumarkt.