La historia del descubrimiento y resurrección del Doble Concierto para violín y viola de Britten es uno de esos raros momentos musicológicos que pueden captar el interés incluso del amante ocasional de la música. Britten había empezado a componerla siendo muy joven pero nunca la terminó, a pesar de que el trabajo había avanzado bastante. Así pues, sólo después de su muerte tuvo lugar el estreno, en 1997. A diferencia de esa obra, el Concierto para violín, op. 15 se vio inmediatamente lanzado al escenario musical mundial, y su génesis fue bastante sencilla, aunque no fluida. Britten había abandonado Gran Bretaña antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial en Europa y por eso la compuso en Canadá y Estados Unidos.