Anton Bruckner era sin duda el compositor favorito de Sergiu Celibidache y con la Filarmónica de Múnich, el gran maestro había creado la orquesta perfecta para sus ideas musicales. Por ello, el sello MPHIL celebra el bicentenario de Bruckner el 4 de septiembre con dos ediciones muy especiales: con las Sinfonías n. 7 y 8 de 1984 y 1985, dos grabaciones históricas e inéditas de la Herkulessaal de la Residenz de Múnich, se han desenterrado del vasto archivo de la orquesta dos auténticas rarezas que han sido remasterizadas en un complejo proceso.