Pablo, un niño al que su abuela llama buen chico y su abuelo, granuja, vive rodeado de enseñanzas sobre la autenticidad y la aceptación. A través de sus experiencias cotidianas, aprende de su maestra, la señorita Adelina, que no somos simplemente buenos o malos, sino seres completos. Este relato ilustrado invita a los niños a explorar la complejidad de las emociones y pensamientos, y a elegir qué tipo de pensamientos desean albergar en sus mentes.