Escuchar la historia del dúo canadiense Cleopatrick es un poco como escuchar el argumento de la mejor y más justa película de madurez jamás realizada. Dos amigos se conocen a los cuatro años en Hicksville, Nowheretown (nombre real: Cobourg, Ontario, 19.000 habitantes), crecen completamente inseparables, forman una banda y, contra numerosos obstáculos, se convierten en una auténtica sensación mundial del underground.