Entre los instrumentos de cuerda pulsada, los más típicos de la época barroca son el laúd y el clavicémbalo. Entre ellos, la guitarra parece buscar un lugar, que le está reservado gracias a este disco de Da Vinci Classics. El concepto artístico en el que se basa esta grabación es de rara realización, aunque no del todo inaudito. De hecho, la capacidad de tocar música de teclado en la guitarra está ampliamente aceptada y algunos músicos han prestado especial atención al repertorio barroco. Sin embargo, la dificultad y complejidad objetiva de esta iniciativa limitan su tamaño, y dan un aura de singularidad a empresas como esta. Juntas, estas piezas revelan la red de relaciones entre músicos de diferentes generaciones, unidos sin embargo por un mismo patrón de transmisión de la música, sus estilos y sus gestos. Al escuchar estas canciones, entendemos bien cómo el cambio de timbre no solo no daña las verdaderas obras maestras, sino que nos permite escucharlas con oídos nuevos.