Tercera entrega de una serie de seis antologías de relatos. Había pasado diez años con los gethsoid de Aath, aquellos seres con cara de calamar, y cuatro con los escuálidos fyndii había seguido una ruta comercial por media docena de planetas, mundos que habían sido esclavos del ya desmoronado Imperio hrangano y que vivían en la Edad de Piedra pero en ningún lugar había encontrado artistas como los jaenshi.