“En la literatura latinoamericana hay pocas páginas más terribles que las de “Caracol beach”… Una tragedia a ritmo de rock, cantada por ritos afrocubanos. El engranaje tejido por Eliseo Alberto es perfecto. Del cementerio de autos emerge Beto Milanés, un cubano veterano de una guerra en África, que choca contra el BMW de los jóvenes príncipes de la monarquía absoluta del dinero y el consumo.” Carlos Fuentes.