
Caracoles trae el mambo único de la Orquesta Akokán, nominada al GRAMMY, al siglo XXI, infundiéndole el significado de akokán, una palabra yoruba cubana que significa 'desde el corazón'. Jacob Plasse, productor y multiinstrumentista, y Michael Eckroth, virtuoso pianista, compositor y arreglista, vuelven al mando, una colaboración que continúa la exploración de la Orquesta del mambo sublime en toda su profundidad y amplitud. En este tercer álbum combinan sus talentos con los del letrista, cantante y compositor cubano Kiko Ruiz, quien ha realizado giras y grabado con las ilustres Estrellas del Buena Vista Social Club de Pancho Amat, así como con la Orquesta María Alejandra y Cubanía, de la que forma parte. Ha sido cantante, compositor y arreglista durante muchos años. Y aunque Caracoles es de hoy, sus ritmos llegan al pasado, presentando un glorioso regreso a los ritmos icónicos de una época marcada por Benny Moré, Pérez Prado y Machito en bandas de Nueva York y Cuba de mediados del siglo XX. Mientras algunas canciones relatan la vida cotidiana de los cubanos, Ruiz, un 'tata' (sacerdote), impregna sus letras de la espiritualidad del Palo Mayombe, lo que devuelve al mambo su significado original. Aunque se ha popularizado en todo el mundo como un género festivo, ligero y bailable, el mambo no debe tomarse a la ligera en la religión del Palo Mayombe. El mambo es a la vez una canción y una oración, implorando a los buenos espíritus que guíen el viaje de una persona lejos de la oscuridad. Los ritmos feroces y efervescentes de Caracoles, afirma Ruiz, pueden conmover el alma, que es precisamente lo que el mundo necesita en este momento.