Con un lenguaje ameno, muy pensado, con esa frescuratan característica de su obra, capaz de tocar la vida cotidiana con el idioma y a la vez trascenderla ensu esencia poética, el autor nos traslada a un mundofascinante de personajes y situaciones, todas cruciales, que se resuelven con una ceniza maestra. Un libro único, con el que Alfonso Salazar consolida su espacio en la narrativa actual española.