En la Gran Bretaña actual, la clase trabajadora se haconvertido en objeto de miedo y escarnio. Desde la Vicky Pollard de Little Britain a la demonización de Jade Goody, los medios de comunicación y los políticosdesechan por irresponsable, delincuente e ignorantea un vasto y desfavorecido sector de la sociedad cuyos miembros se han estereotipado en una sola palabra cargada de odio: chavs.