Kirby es la primera ciudad verdaderamente ecológica. Los Supertrees, alimentados con energía solar, absorben CO2 y desprenden aire limpio. Están todos felices, pero un día llega Tobias Devell y abre una fábrica que contamina el río con vertidos químicos. Charlie y Molly se convierten en los “Climate Kids” y están decididos a ayudar al planeta. Cuando empiezan a ver peces muertos en el río, deciden que tienen que hacer algo. Tienen que detener a Tobias Devell.