Cuando Yuri volvió a Madrid la última vez su vida se convirtió en el reflejo del título de una de las canciones nuevas: todo colapsó su vida privada se derrumbó después de salir de una larga relación, varias amistades dejaron de serlo, algunas de sus guitarras se estropearon, estaba sin dinero y se rompió la mano, por lo que tuvo que cancelar sus conciertos de ese verano. Letras melancólicas sobre una música más o menos animada. Se debe en gran parte a las aportaciones de Bart Davenport el americano le da un color diferente al sonido de Pájaro Sunrise. Como gran fan de la música de 'El Barto', Yuri afirma que sus guitarras funcionan como el interruptor de una especie de máquina del tiempo que siempre lleva a un momento mejor. Y no olvidemos el estudio: situado en una idílica playa de Tarifa, desde donde se ve la costa de África, los estudios Punta Paloma de la familia Sagrista tienen un ambiente único.