Érase una vez una escritora que no sabía qué escribir. Tenía todo lonecesario para hacerlo: un ordenador, un enchufe que funcionaba, unaszapatillas cómodas... Pero ninguna de las ideas que tenía le parecíasuficientemente entretenida. Así comienza esta loca y divertidísimahistoria llena de sorpresas y personajes inesperados a los que da vidalas ingeniosas ilustraciones de Marc Gras Cots.