Colleen Green siempre ha sido cool, pero en I Want To Grow Up de 2015 no se sentía necesariamente así. Demasiado joven para estar libre de inseguridades pero lo suficientemente madura como para estar harta de que definiesen su vida, Green experimentaba una crisis existencial. Cinco años y un nuevo álbum después, la encontramos diseccionando lo que significa ser adulto, y comprobando que en realidad es bastante Cool.