Este libro recoge la correspondencia que Américo Castro mantuvo, al final de su vida, con José Jiménez Lozano. Leer estas cartas, cincuenta años después de serescritas, demuestra la plena vigencia de los idealesque estos intelectuales persiguieron y que urge reivindicar: el valor del pensamiento crítico, de la lectura, de la formación humanística y del sentido de laexistencia basado siempre en el respeto al otro y a su libertad religiosa. Recurriendo a unas palabras deJiménez Lozano a Américo Castro, no resulta exageradoafirmar que este apasionado y amistoso diálogo invita a «una esperanzadora meditación de lo que podría ser nuestro mundo y nuestro país».