El pequeño imaginó y pintó, su abuela imaginó y escribió. Como abuela he sido testigo privilegiada del proceso creativo de mi nieto Andreu. Sus bellos y expresivos dibujos invitaban a ser los protagonistas de historias inventadas. Con todo mi amor y respeto me he inspirado en sus imágenes para inventar estos cuentos, curiosos y divertidos, que se acercan al universo infantil.