Los personajes que pueblan De baile y de sombra “están privados del andamiaje de excusas que anestesian el dolor de vivir”. Asistimos, en pleno siglo XXI, a la repetición de los grandes dramas que acuciaron a la Humanidad en el siglo pasado. El encierro, voluntario u obligado, en la soledad acompañada, en la incertidumbre, en los abismos que nos amenazan en una sociedad contradictoria, las más de las veces injusta e irracional, se manifiesta en este intenso, casi expresionista poemario en dos escenarios: de un lado, el encierro voluntario en una discoteca de nombre Safari Club, de otro, el encierro obligado que el mundo vivió durante la pandemia de la Covid, Dos refugios antagónicos y, en el fondo, con una misma esencia: la soledad, el miedo, el desvalimiento. MANUEL RICO