Un par de Botas muy queridas, se han dejado olvidadasen la mesita de noche. Resulta que sus pies, no lasquieren ya calzar. ¡Qué ingratos los pies! ¡Cuán angustiadas las Botas!... Hasta un día, el menos esperadopor las botas, la mesita de noche quedó entreabierta… Adivinen ustedes lo que ellas dos escucharon.